El fraude explicado paso a paso

Joel Solís Vargas

Los indicios que anunciaban un fraude electoral de grandes dimensiones siempre estuvieron ahí, a la vista de quien quisiera verlos, y si los partidos políticos “derrotados” no los vieron es porque desde hace mucho tiempo estaban esclerotizados, aburguesados, en su zona de confort.

Creían, como ha repetido el ex presidente del INE Lorenzo Córdova, que ya no podía haber fraude electoral porque los candados lo hacían inexpugnable.

Era inexpugnable para el tipo de trucos que llegó a idear la subcultura priista del fraude hasta la elección de Ernesto Zedillo. Los legisladores de la oposición de entonces habían cumplido a satisfacción su obligación de poner candados a la trampa, pero también el titular del Ejecutivo federal aceptó someterse a las leyes. Y por eso el PRI perdió en el 2000.

Y todos esos mapaches del viejo PRI, frustrados porque ya no podían seguir haciendo trampa, se pasaron a Morena, y durante los primeros cinco años del gobierno de López Obrador estuvieron ideando y discurriendo nuevas trampas, nuevas maneras de burlar los candados de la ley electoral, y lo lograron. Eso es lo que no esperaban los partidos de oposición: nuevas trampas de los mapaches del antiguo PRI metidos ahora en Morena.

He aquí algunos de esos indicios:

1. Poco después del 3 de abril del 2023 —fecha en que Guadalupe Taddei Zavala tomó posesión del cargo de presidenta del Instituto Nacional Electoral (INE)— en redes comenzó a circular una fotografía de Andrés Manuel López Obrador posando con la familia Taddei en una casa de ésta. Después se aclaró que la mujer que él abraza a su derecha no es la ahora presidenta del INE, sino su cuñada, pero eso no es suficiente para borrar el hecho de que el Presidente posa con singular alegría con su familia y que es tanto el afecto entre ellos que él abraza a dos de sus integrantes. Esa foto circuló 14 meses antes de la elección.

2. El 30 de septiembre del 2021, casi tres años antes de la elección, todos los medios de cobertura nacional publicaron foto o video del presidente López Obrador levantando la mano a Claudia Sheinbaum y con el dedo índice de su otra mano señalándola como diciendo “Es Claudia la elegida”. Fue tan claro el mensaje que los publicistas de la entonces jefa de Gobierno de la Ciudad de México lo tomaron al vuelo y crearon la frase “Es Claudia”. La candidata de Morena contó con todo el respaldo, ilegal, por supuesto, del Presidente, del gobierno federal y de los gobiernos estatales de ese partido.

Claudia Sheinbaum hizo una campaña anticipada de tres años. Lo cual es una violación a la ley. Tapizó al país con miles de espectaculares que nadie sabe quién financió. En otros procesos por esa razón se han anulado elecciones

3. Según el más reciente censo del Inegi, en el 2020 vivían en México 93 millones 365 mil 153 personas adultas, pero en la lista nominal del INE para la elección del 2024 aparecían 98 millones 329 mil 591 adultos, un exceso de 4 millones 964 mil 438, es decir 5.3 por ciento más. Visto de pasada el dato, cualquiera podría decir que eso se explica por el crecimiento poblacional, pero, ojo, en las décadas previas, el crecimiento de la población de México había disminuido en cada censo.

Del 2010 al 2020, el porcentaje de crecimiento fue de 12.2 por ciento, de manera que esperar un aumento poblacional de 10 por ciento para la década 2020-2030 no estaría muy lejos de la realidad. En ese caso, a la mitad de la década, es decir en el 2025, se esperaría que la población haya crecido 5 por ciento. Pero en la lista nominal del INE esa cifra ya ha sido superada un año antes, lo cual debe ser motivo de sospecha. Y el censo que el Inegi deberá levantar en el 2030 aún puede dar la sorpresa de que la población de origen mexicano creció a menos de 10 por ciento. ¿De dónde habrá salido la población en exceso?

4. Tal vez esta es la explicación: el 21 de marzo de este año, todos los medios de cobertura nacional de nuestro país publicaron que los gobiernos de México y de Venezuela acababan de firmar un acuerdo por el cual la administración de López Obrador se comprometía a entregar “una ayuda financiera de 110 dólares mensuales durante un período de seis meses” a migrantes venezolanos para que pudieran regresar a su país. Esto debió encender todas las alertas en la oposición mexicana: ¿a título de qué el gobierno de México daría 6 mil pesos mensuales a migrantes de Venezuela durante seis meses, es decir hasta septiembre de este año? ¿No sería a cambio de que votaran por los candidatos de Morena? Ya se imaginará el lector que también se divulgaron versiones de que el INE les dio credencial de elector a ellos y a migrantes de otras nacionalidades, en particular haitianos, y colombianos.

Todo eso estuvo a la vista antes de la elección, pero como los partidos de oposición se creyeron el cuento de que los candados de la ley electoral mexicana eran inviolables —y como además ya chochean en su zona de confort— fueron incapaces de reaccionar y tomar medidas preventivas. Y así estuvo el gol que les metió López Obrador.

Ya no queda casi nada de aquel vigor con que el entonces dirigente del PRD, Cuauhtémoc Cárdenas, iba al extranjero a denunciar las corruptelas del PRI-gobierno; ya nada queda de la histórica huelga de hambre de Luis H. Álvarez para doblegar al régimen. Claro, la 4T habría tachado a Cárdenas de traidor a la patria por denunciar su mugrero en el extranjero, y a H. Álvarez lo dejaría morir de inanición, por derechista, neoliberal y fifí. Y si hubiera bloqueos de carreteras como en aquellos tiempos, de seguro los ignoraría como hoy ha ignorado a los padres de niños con cáncer y a las madres buscadoras.

El 2 de junio

5. En día de la elección y posteriores circularon en redes sociales fotos subidas por ciudadanos que tenían familiares ya fallecidos cuando acudieron a votar. Como sus apellidos les dan cercanía alfabética, para ellos fue fácil ver en las listas nominales del INE los nombres de sus parientes cerca de los suyos. Y resulta que los muertos habían votado, pues las entradas que les correspondían en las libretas tenían el sello “Votó” que ponen los funcionarios de casilla a los que emiten su sufragio.

El INE de Guadalupe Taddei no depuró el padrón, y eso fue aprovechado por los mapaches de Morena para hacer votar a los muertos. ¿Fue una operación concertada?

6. Por diversas razones, no se instalaron 18 por ciento de las casillas y hubo 1,700 casillas zapato, en las que 100 por ciento de los votos fueron para Morena, lo cual es una anormalidad que debe ser investigada. También hubo actas falsificadas.

7. En los consulados se impidió votar a 80 por ciento de los mexicanos en el extranjero; los hicieron esperar horas bajo el sol para que se cansaran y renunciaran a su intención de votar. La inhibición del voto es un delito que debe ser castigado.

8. En el caso del PAN, lo ha informado su dirigente Marko Cortés, 17,065 casillas que no reportan la votación obtenida por el partido según las actas en poder de éste; 1,888 casillas en zonas presuntamente controladas por el crimen organizado no reportan ni un voto para el blanquiazul, y hay actas que reportan el voto de 100 por ciento del listado nominal, lo cual es imposible o, peor aun, más votos que los legalmente posibles según el listado nominal.

La marea rosa

Durante el Encuentro Nacional Ciudadano, que transcurrió este sábado 6 de julio del 2024 en el gimnasio olímpico Juan de la Barrera, de la Ciudad de México (CDMX), el exrepresentante del PRD ante el INE, Guadalupe Acosta Naranjo, planteó que el movimiento se convierta en un partido político.

Para ello, el coordinador del Frente Cívico Nacional y ex dirigente del sol azteca propuso levantar una consulta popular en todo el país. La propuesta se justifica a la vista del anquilosamiento de los viejos partidos, de su falta de reflejos, de la lentitud de su reacción ante el fraude electoral.

El dirigente ha advertido contra la pretensión del Presidente de dotar de sobrerrepresentación a su fuerza en el Congreso: “No es justo que con sólo 55 por ciento quiera tener 75 por ciento del Congreso; es ilegal e inmoral, y que la oposición, que tuvo 42 por ciento (de los votos), tenga sólo 25 por ciento del Congreso; es ilegal es inmoral”.

“Si logran esta sobrerrepresentación ilegal, la usarán la para cambiar la Constitución; no lo pueden hacer con este Congreso, no tienen las dos terceras partes. Están esperando septiembre para tratar de cambiar la Constitución y apoderarse de la Corte”. Ahí está la advertencia.

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