Coyunturas políticas: Reiterado engaño a los familiares de los 43

Rafael Solano

Les están haciendo dar tantas vueltas que los traen mareados; ya ni protestan. Todavía se recuerda la enérgica movilización de fines de 2014 e inicios del año siguiente, donde se ponían al frente del contingente a embestir a policías, oficinas de gobierno, sedes partidistas. Los movía el ánimo de revancha pero también una súbita revelación, convencimiento mejor dicho que el movimiento masivo generado en torno a la demanda de esclarecimiento y castigo de los hechos violentos del 26 de septiembre de 2014 sería el ariete para derribar al gobierno inculpado. Maleantes en la cárcel, no; caída del gobierno, sí. Ese mismo convencimiento les hace considerar que el grupo de normalistas que no aparece está recluido en una especie de mazmorra gigante. Por ello, siguen las protestas que dejaron de ser masivas. ¿En qué terminará esto?

El más reciente capítulo de esta historia, la reunión del jueves 4 luego de otras dos reuniones anteriores. La conclusión no podría ser otra: sigue la investigación a casi 11 años del trágico suceso. La reacción de los familiares, decepción. Otra más. Pero llevan en esta dinámica desde fines de agosto de 2023, cuando de manera oficial se dio por concluida la indagación realizada por la fiscalía especial creada por el antecesor de Claudia Sheinbaum Pardo. Como se resistieron a aceptar que no hay indicios de vida de los 43 normalistas reclamados como desaparecidos, de manera salomónica se anunció la disposición gubernamental de seguir la búsqueda. Ya se creó otra fiscalía.

De la más reciente reunión con familiares de los normalistas reclamados como desaparecidos, el jueves 43, la presidenta Claudia Sheinbaum dijo que el Grupo Interdisciplinario de Expertos Independientes (GIEI) no regresará a las investigaciones sobre la desaparición de los 43 normalistas de Ayotzinapa, al considerar que muchos de sus integrantes “no están interesados” en continuar con el caso. El jueves 4 tal y como lo prometió, la presidenta se reunió con el comité de madres y padres de los normalistas desaparecidos hace casi once años en Iguala. Tras el encuentro, los familiares manifestaron su molestia y señalaron la falta de avances en la investigación.

Sheinbaum defendió el trabajo del fiscal Mauricio Pazarán Álvarez, quien “ha estado trabajando con el apoyo en lo que se necesita de la Secretaría de Seguridad Pública, en nuevas líneas y métodos de investigación que no se habían utilizado hasta ahora”. Agregó que “ese trabajo se presentó a los padres ya en dos ocasiones con todo detalle y ahí hay información; lo que se está buscando por parte del fiscal es que se judicialicen estos casos, quiere decir, ya llevarlos directamente ante el juez con suficientes pruebas”. Señaló que el fiscal explicó a los familiares que, tras más de una década de la desaparición, reunir pruebas sólidas implica tiempo y rigor técnico; “entonces las madres y los padres están de acuerdo en este nuevo método de investigación, también quieren que sigan las líneas que venían de antes”.

Agregaría: “Entiendo la molestia de los padres de los muchachos porque no les han dicho cuándo van a venir las órdenes de aprehensión vinculadas a este esquema (de trabajo del nuevo fiscal), y el fiscal dio sus razones y el por qué está llevando algo de tiempo. Entonces ahí evidentemente las madres y padres dicen ‘¿por qué no hay avances si ya llevamos un año en el gobierno?’, y ahí se dio la explicación”. Sheinban remató: “Con esta nueva forma de investigación, mucho más basada en evidencias, nos va a llevar a un conocimiento mayor de la verdad y dónde están los jóvenes”.

¿Y la solicitud de los familiares para que el GIEI retome su papel en el caso? Respondió: “Ya no es el GIEI que había antes, porque tuvo sus problemas, todos sabemos qué problemas tuvo y además muchos de ellos ni siquiera están interesados en regresar a la investigación”. En su lugar, “solicité a la secretaria de Gobernación, Rosa Icela Rodríguez, que hablara con la Organización de las Naciones Unidas (ONU) para ver si era factible buscar expertos precisamente en estas áreas de investigación y de métodos de investigación que se están siguiendo, para que madres y padres puedan tener la certeza de que se están haciendo bien las cosas”.

Hasta donde se recuerda, el GIEI tuvo más reconocimiento y respaldo de Peña Nieto que de López Obrador; éste los llegó a señalar de manipular la investigación para implicar al Ejército. Cuando terminó el periodo doble para la encomienda asignada por la Organización de Estados Americanos o mejor dicho, la Comisión Interamericana de Derechos Humanos, para indagar sobre el caso de los 43, los integrantes del GIEI se retiraron despotricando ante la negativa a un tercer periodo de investigación.

Según lo nota difundida por agencias, “los padres se van tristes y decepcionados”, dijo el abogado Isidoro Vicario Aguilar, quien asumió tras la incorporación de Vidulfo Rosales Sierra a la nueva SCJN.

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