Norma Otilia y la teoría del complot

 

La teoría del complot. Los asesores de imagen Norma Otilia Hernández Martínez, han llegado a la conclusión que han sido los enemigos políticos de la alcaldesa de Chilpancingo quienes han orquestado una campaña de desprestigio para restarle simpatía ciudadana y evitar que, por lo menos, se reelija al actual cargo que detenta.

La estrategia de hacer que la alcaldesa de la capital se aleje de los escenarios públicos, que son también espacios electorales, ha triunfado hasta el momento; sin embargo, es lo mejor que puede hacer ya que fue el exceso de apariciones en festejos populares la que le estaba dando el respaldo del electorado y que motivó el ataque de los enemigos internos. Fuego amigo, le llamaban en otro régimen.

A pesar que la teoría del complot se puede aplicar en cuanto al contexto electoral, al inicio de la crisis de violencia estuvo en circulación una versión parecida que toma en cuenta el actuar de los grupos delincuenciales con presencia en Chilpancingo y municipios colindantes de la región Centro: un poderoso enemigo que tiene acceso a los aparatos de vigilancia del gobierno hizo circular el video del encuentro de Hernández Martínez con un presunto jefe criminal de Los Ardillos y el grupo delincuencial contrario, en respuesta a la posible complicidad de la alcaldesa con el adversario, dirigió una serie de ataques contra vehículos de servicio público que serían parte del negocio del grupo delincuencial mencionado. La reacción aparente fue la agresión a la terminal de pasajeros de la ruta a Tlacotepec, sede de Los Tlacos.

En cualquiera de las dos versiones, la violencia desatada consiguió el objetivo de desacelerar la dinámica mostrada por la alcaldesa de Chilpancingo, quien no obstante las críticas, gozaba de simpatía ciudadana y eso se evidenciaba en las masivas concurrencias a los festejos realizados durante mayo, con entrega de regalos diversos; en el Día de la Madre, comida y transporte gratuito. La situación ha cambiado de manera trágica porque en el último sondeo nacional sobre desempeño de alcaldes la ubicó en el último lugar.

Tras que el video circulara por el mundo entero con su segunda parte, Hernández Martínez ha mostrado firmeza. Eso le recomiendan los asesores. Un escándalo mediático no es motivo de desafuero; una videograbación no prueba vínculos criminales. Saludar a un presunto jefe criminal que quizá llegó mostrando músculo en forma de arsenal tampoco es delito. Decir que el gobierno federal haga a un lado a las autoridades municipales en el tema de la seguridad debe tomarse como crítica sana.

De igual manera, que el segundo de a bordo del gobierno estatal sugiera renunciar no significa que haya que hacerle caso. Que la dirigencia partidista insinúe algo parecido debe tomarse como opinión de un colega de partido que llegó impugnado al cargo por decenas de anomalías cometidas a lo largo y ancho de la entidad durante la elección. Tomar en cuenta a los enemigos partidistas que piden la dimisión es imposible porque ellos no lo harían en una situación semejante.

Pero hay que dejar de aparecer en público porque así va disminuyendo la presión partidista y mediática; la intención es que el escándalo quede en el olvido de aquí al fin de año y tan pronto arranque el periodo electoral respectivo, a principios de 2024, pedir licencia y buscar la candidatura a la alcaldía. Tiene la ventaja que no tiene rival en frente. A Jorge Salgado Parra, funcionario en el gabinete estatal y quien renunció al PRI en el anterior proceso electoral porque no le dieron la candidatura, le falta apoyo en las colonias populares; es el opositor interno más fuerte.

Una variante del complot contra la alcaldesa de Chilpancingo surgió recientemente, relacionándola con la simpatía que tiene hacia Marcelo Ebrard Causobón, excanciller que está metido en la contienda interna por la candidatura presidencial de Morena. Hasta donde es público y notorio, tanto la gobernadora Evelyn Salgado Pineda como su padre, el senador Félix Salgado Macedonio, han mostrado simpatía hacia exgobernadora de la capital del país, Claudia Sheimbaun. Al viejo estilo del PRI-Gobierno, no se admiten disidencias en Guerrero. Los militantes de Morena deberían estar unidos al aspirante por el que se incline aquel que gobierne la entidad; hay castigo para los indisciplinados.

En esa presunción, del mismo gobierno estatal, la Secretaría General de Gobierno, salieron las videograbaciones que perjudicaron la trayectoria política de Hernández Martínez, en inmediata represalia por no estar alineada a la gobernadora y al senador que marcaron el rumbo a seguir. Según esta variante de complot, la expulsión de Alfredo Sánchez Esquivel del partido a mediados de este mes fue porque también mostró respaldo a Ebrard. La alcaldesa de Acapulco, Abelina López Rodríguez, es del mismo grupo. Contra ella estaría dirigido el siguiente ataque de fuego amigo.

De última hora, la alcaldesa que no aparecía desde el lunes de la conferencia de prensa semanal se dejó ver el viernes 21 por el zócalo durante la celebración del Día Mundial del Perro, con integrantes de grupos de rescate de animales callejeros que los dieron en adopción. No hizo una convocatoria masiva por lo que solo acudió medio centenar de personas; apareció con una decena de policías que la rodearon de forma protectora y reiteró que no dejará el cargo.

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