Habitantes del El Ocotito bloquean por casi 10 horas en demanda de seguridad

* Miles de vacacionistas quedan varados rumbo a destinos de playa

* Solo con protestas que afectan a miles de personas; el gobierno responde: habría batida contra grupos criminales

Rafael Solano

Habitantes del Valle del Ocotito y de diversas comunidades de la zona serrana de Chilpancingo bloquearon la Autopista del Sol y la carretera federal México-Acapulco por casi 10 horas, para exigir la intervención de las autoridades ante la irrupción de un grupo criminal en cuatro comunidades. Aunque la respuesta gubernamental llegó, hubo una embestida mediática contra el dirigente de los inconformes David Reyna; al final, ya no se supo cuál fue la solución del encuentro en palacio de gobierno un día después de la protesta.

El miércoles 6, según dieron cuenta diversos medios informativos electrónicos, los lugareños bloquearon porque en la madrugada, las comunidades de San Vicente, El Fresno, Azinyahualco y La Esperanza sufrieron la incursión de integrantes de un grupo criminal.

Los maleantes se extendieron a otras comunidades como Inscuinatoyac, Rincón de Alcaparrosa, Agua Hernández y Carrizal del Pinzón, de acuerdo con los manifestantes, con amenazas contra los pobladores. En Rincón de Alcaparrosa, fueron desplazados unas 400 familias, casi la totalidad del poblado; de igual manera, aseguraron, se dio la desaparición de una familia completa que quizá fue raptada o escapó y no saben por dónde.

En el bloqueo estuvieron habitantes del Rincón de la Vía, Buena Vista, Julián Blanco, Mohoneras, Cajelitos, La Haciendita, Renacimiento, Agua Hernández, Coacoyulillo y Tlahuizapa, quienes exigieron la presencia del Ejército Mexicano, Guardia Nacional (GN) y la Policía Estatal para garantizar seguridad, el regreso seguro de las familias desplazadas y detener el avance del crimen organizado.

Al mediodía del miércoles, a tres horas de iniciada la protesta, el subsecretario de Desarrollo Político y Social de la Secretaría General de Gobierno, Francisco Rodríguez Cisneros, llegó acompañado de mandos militares y de elementos de la Guardia Nacional y se comprometió a otorgarles una mesa de diálogo al mediodía del jueves 7 en Palacio de gobierno, con el fin de determinar la estrategia de seguridad.

Ante este acuerdo, minutos antes de las 13 horas, los manifestantes decidieron levantar su bloqueo, tanto en la Autopista de Sol como en la carretera libre. Sin embargo, al filo de las 14 horas, los pobladores volvieron a instalar su bloqueo sobre las dos vías, después de recibir una alerta de habitantes de las comunidades participantes en la protesta acerca de la posible llegada de criminales provenientes de la comunidad de Zoyatepec.

Ante el bloqueo reiniciado, de nueva cuenta el subsecretario Rodríguez Cisneros acudió para dialogar con los pobladores. El funcionario ordenó el despliegue inmediato de elementos de la Policía Estatal para resguardar las comunidades y garantizar la seguridad de la población. Sin embargo, los habitantes de las comunidades exigieron la llegada inmediata de fuerzas federales como el Ejército Mexicano y la Guardia Nacional (GN).

Aproximadamente a las 7:15 de la noche, los inconformes levantaron el bloqueo y se retiraron aún con el compromiso de sostener una reunión el día de mañana con las autoridades estatales. Hasta donde se sabe, dicha reunión se llevó a cabo pero ni los habitantes de El Ocotito ni sus comunidades vecinas, tampoco funcionarios estatales informaron a qué acuerdos se llegaron para que ya no haya bloqueos que inmovilizaron a miles de vacacionistas y paisanos en tránsito.

Responder a la presión

El pasado 4 de marzo, fueron retenidos funcionarios del gobierno estatal y antes, embisten Palacio de Gobierno 13 alcaldes liderados por el alcalde de Atlixtac, Guillermo Matías Marrón, quienes exigieron dialogo directo con la gobernadora Evelyn Salgado Pineda ya que no había respuesta clara a la demanda de un hospital de tercer nivel para ese municipio y media docena más circunvecinos.

Los manifestantes esa vez abrieron la puerta de Palacio de Gobierno y quebraron varios cristales antes de ser repelidos por elementos de la Guardia Nacional, que no pudieron evitar la retención de funcionarios estatales.

Unas 6 mil personas entre pobladores, comisarios, transportistas y alcaldes de 13 municipios de Guerrero, marcharon en Chilpancingo desde la comunidad de Petaquillas hacia Palacio de Gobierno para exigir además del hospital en Atilxtac, obras públicas para comunidades de los municipios de Chilapa, Apango, Zitlala y Tixtla, ubicado estos en la zona de la Montana Baja y la región Centro. Exigieron una reunión con las autoridades correspondientes para plantear sus demandas de los rubros de salud, educación, obra pública entre otros temas. Durante la manifestación, lanzaron piedras con resorteras a las ventanas de Palacio de Gobierno, quebrando los ventanales de un edificio.

Y cuando llegaron funcionarios a atenderlos, los retuvieron para obligar a la gobernadora Evelyn Salgado Pineda a estar para escuchar sus demandas. Así pasó, pero la gobernadora los regañó por el chantaje. No se sabe, a cinco meses de la forzada atención, cómo va el avance de las obras.

Los habitantes de Atlixtac resultaron belicosos. El 2 de diciembre de 2024, bloquearon la carretera federal Chilapa-Tlapa para exigir la construcción de un hospital que tenía 20 años demorado. Participaron 100 inconformes para exigir la entrega del comprobante del Registro Agrario Nacional (RAN) del título de propiedad del terreno donado al IMSS Bienestar para la construcción del anhelado hospital. Ese comprobante se debería entregar en las oficinas centrales del IMSS Bienestar en Ciudad de México, porque fue parte de los acuerdos con autoridades federales tras una protesta realizada dos meses antes.

E 23 de octubre de 2024, pobladores habían retenido por casi 30 horas al alcalde Matías Marrón; al diputado local de Morena, Pánfilo Sánchez Almazán; al director de Gobernación estatal, Juan Méndez Nogueda; la delegada regional de Gobierno, Mireya Nava García y al subdirector de Obras y Mantenimiento de la Secretaría de Salud, Leonardo Castorena Jiménez, para exigir la construcción del hospital. Como no vieron avances, volvieron a protestar, poniendo en jaque al gobierno estatal.

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