Mas que obras, buenas intenciones en el informe de los 100 días de Sheinbaum

Rafael Solano

La intención era pormenorizar lo realizado en los tres primeros meses; pero la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo volvió a referirse a los proyectos anunciados al arranque del sexenio y la continuidad de proyectos heredados. Destacó que seguirá haciendo un gobierno parecido al de su antecesor, Andrés Manuel López Obrador y en ese sentido, ampliando obras como el Tren Maya y Tren Interoceánico y sin motivo aparente, aludió a las amenazas del presidente electo de Estados Unidos, Donald Trump sin mencionarlas, ya que recalcó: “Estoy convencida que la relación entre México y Estados Unidos será buena y de respeto” y sin subordinación.

Un mensaje con tono de mitin en ocasiones. Como los de López Obrador, en donde denostó a los adversarios políticos: “No vamos a regresar al modelo neoliberal; no vamos a regresar al régimen de corrupción y de privilegios” y “La autoridad moral y la honestidad que nos caracterizan no se compran en la esquina” fueron algunas de las expresiones.

Para Guerrero, hubo apoyo inmediato para atender los efectos del huracán Jhon e iniciaron operaciones seis nuevas salas de hemodinamia, pero eso fue antes de que concluyera el anterior sexenio. Al igual el hospital del IMSS-Bienestar.

Un mensaje por los 100 días de gobierno, como lo hizo AMLO. Es previsible que después venga otra concentración en el zócalo de la capital de país por el primer año del triunfo electoral y otro por el noveno aniversario de la fundación del partido que lleva dos periodos en el poder y uno adicional por el cumpleaños del líder moral, además del obligado informe de gobierno oficial.

El optimismo

En el inicio, dijo que recorrió en los primeros 100 días de gestión las 32 entidades del país, recalcando que hace un gobierno similar al de su antecesor: “Nos eligieron, para dar continuidad a la transformación de la vida pública de México, iniciada en el año 2018”.

Criticó a quienes piensan que “las mujeres no tenemos iniciativa propia, que por nosotras piensan otros; a quienes afirman que las mujeres no gobernamos porque no tenemos capacidad o inteligencia”.

Vino el recuento de logros. Cerró el año 2024 con récord de empleos formales para diciembre: 22 millones 238 mil 379; inflación controlada y con un aumento real del salario mínimo de 135 por ciento y en la frontera de 221 por ciento respecto al 2018. Nivel de desempleo de los menores del mundo. Sin aumentar impuestos, ingresos tributarios fueron mayores en 4.6 por ciento más que en 2023. La Inversión Extranjera Directa llegó a cerca de 39 mil millones de dólares. Las reservas internacionales del Banco de México alcanzaron cifra récord.

El dinero para programas sociales y el desarrollo del país seguirán aumentando, recalcó, “gracias a la austeridad republicana y a la erradicación de la corrupción en cualquier lugar donde todavía exista”, además que no habrá privilegios en el pago de impuestos y derechos.

Se refirió a la reforma de jueces federales y otras aprobadas. El reconocimiento y derechos plenos de los pueblos y comunidades indígenas y afrodescendientes; el derecho del Estado mexicano a usar las vías de ferrocarril para pasajeros; la recuperación de Pemex y CFE como empresas del pueblo de México, después de su larga privatización. Los programas sociales se hicieron derechos. Se reconoció el derecho a la vivienda.

También se aprobó que el salario mínimo debe aumentar más que la inflación todos los años y la desaparición de algunos organismos autónomos, pero “sus funciones permanecen y se van a mejorar”. El fortalecimiento de la Guardia Nacional, el aumento de las capacidades de inteligencia e investigación y la protección y el no maltrato a los animales.

“Y una muy importante y trascendente: las mujeres ya estamos en la Constitución de la República con la igualdad sustantiva, el derecho a una vida libre de violencias y a trabajo igual, salario igual”.

Después, los proyectos e iniciativas. En 2025, las comunidades indígenas y afrodescendientes tendrán un presupuesto para infraestructura social; continuará la hechura de caminos artesanales “y pusimos en marcha el programa de apoyo a mujeres artesanas y también a la protección de sus diseños”.

Lo estelar del discurso, los programas sociales: 13.2 millones de adultas y adultos mayores recibirán pensión, 2 millones de personas con discapacidad recibirán apoyo, 400 mil jóvenes se beneficiarán con el programa Construyendo Futuro, 410 mil jóvenes de educación superior tendrán beca, 4 millones 100 mil niños y niñas tendrán beca de primaria.

Por si fuera poco, 4 millones 224 mil estudiantes de preparatoria tendrán beca, 95 mil 819 campesinos tienen acceso a precios de garantía, 193 mil pescadores serán beneficiados con Bienpesca, 445 mil campesinas y campesinos tendrán “Sembrando Vida”, 2 millones de agricultores pequeños tendrán fertilizantes gratuitos y apoyo de Producción para el Bienestar, 174 mil escuelas se beneficiarán con La Escuela es Nuestra y 12 mil 381 Centros de Salud con La Clínica es Nuestra.

Y de octubre a diciembre se realizaron las inscripciones y asambleas para los tres nuevos Programas de Bienestar, en tanto que todas las mujeres de 60 a 64 años tendrán un apoyo y “desde este mes, ya están recibiendo su tarjeta del Banco de Bienestar”.

Resaltaría que “por primera vez, vamos a reconocer el trabajo de las mujeres mexicanas”. Añadiría que aquí entra el programa beca “Rita Cetina” para las familias con hijos en secundaria pública. Serán 5.6 millones los beneficiados.

En este recuento de acciones por hacer, agregó que ya se está contratando al personal para iniciar en febrero la visita del programa Salud Casa por Casa para todas las personas mayores y con discapacidad, que van a recibir una visita mensual o bimensual de un trabajador de la salud para atenderles y prevenir enfermedades, y a mediados de este año, Farmacias del Bienestar para adquirir medicamentos gratuitos.

La inversión en programas sociales es de 835 mil millones de pesos para cerca de 30 millones de familias, para disminuir pobreza, mejorar la vida y fortalecer la economía del país. “Dijimos que íbamos a dar continuidad y a ampliar los programas sociales, hoy convertidos en derechos para el bienestar. Es muy sencillo: el dinero que antes se robaban o lo usaban para compra del voto, hoy se entrega —y se entregaba a unos cuantos— hoy se distribuye para el beneficio de todo el pueblo de México”, dijo con énfasis.

Los proyectos siguieron fluyendo. Abrir 40 mil espacios en educación superior, llevar la Universidad Rosarios Castellanos a seis entidades, aumentar en 200 mil nuevos lugares la atención a media superior y 330 mil lugares para bachillerato, el auto eléctrico “Olinia” y otros similares. También un millón de viviendas.

Mencionó proyectos de desarrollo agrícola, de ampliación de las obras del Tren Maya y las redes carreteras iniciadas en el anterior sexenio y en cuanto al combate a la criminalidad, “informo que, entre septiembre y diciembre de 2024, los homicidios dolosos disminuyeron en 16 por ciento, las lesiones dolosas por arma de fuego en 20 por ciento y todos los robos con violencia en 5 por ciento”.

La preocupación

En un cambio de tono, aludió a que “el pueblo de México es honesto, trabajador y valiente. Las mujeres y hombres mexicanos sabemos siempre salir adelante. Resistimos, pero nunca nos rendimos. Ahí está el ejemplo de nuestras hermanas y hermanos en los Estados Unidos que este año enviaron a sus familias cerca de 65 mil millones de dólares. Ellos y ellas contribuyen a la economía de México, pero —que se escuche bien y que se escuche fuerte— contribuyen más con la economía de Estados Unidos, pues lo que envían a México es tan solo el 20 por ciento de lo que dejan allá en consumo, ahorro y en impuestos”.

En alusión a Estados Unidos, remarcó que “hemos tenido momentos dolorosos en nuestra historia, pero resalto los buenos momentos, los buenos ejemplos de respeto a nuestras soberanías y de colaboración y apoyo”.

Sin mencionar que el presidente electo del vecino país anunció deportaciones, endurecimiento en las relaciones comerciales y hasta ruptura, Sheinbaum Pardo dijo: “Estoy convencida que la relación entre México y Estados Unidos será buena y de respeto, y que prevalecerá el diálogo (…) eso sí, siempre tendremos la frente en alto. México es un país libre, independiente y soberano.

Concluyó con: “Ha quedado claro a estas alturas de la historia que no es la corrupción, la triquiñuela, el odio, el clasismo, el racismo y el machismo —que son reminiscencias de la sociedad de castas de la Colonia y del neoliberalismo— lo que produce libertad y democracia; todo lo contrario, eso ensucia y pervierte todo”.

Sus seguidores la interrumpieron en varias ocasiones para gritarle “presidenta” y aplaudir.

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