La fuerza del pueblo

Es el movimiento el que hace salir adelante a la gente y aun pueblo. Es la fuerza del pueblo que genera movimiento para un progreso social. Para un equilibrio, pues. Sabemos que nada es estático ni permanente. Todo cambia. Todo lo que existe al rato ya no está igual que el paso del río a la vista del hombre. Los movimientos sociales son parte de la evolución de la propia sociedad. Las protestas, aunque molestas para algunos, son necesarias para equilibrar a una sociedad.  Si no hubiera protestas tampoco habría un avance en la historia de las sociedades. No habría historia ni revolución ni cambio.

La vida social de un pueblo es una combinación de gobierno y sociedad. Sucesos recientes en cuanto a la equidad y progreso han generado una serie de inconformidades en diferentes partes de la sociedad y del país. El pueblo lucha por un sustento diario sin importar las circunstancias. El pueblo se mueve en pos de una vida con más equidad. Acción reacción, pues. La ley de la naturaleza me refiero.

Cuando un gobierno incumple con su cometido de gobernar para el pueblo, la sociedad se mueve y reacciona de una manera tal para exigir sus derechos como sociedad y como parte de un pueblo que existe en conjunto con un gobierno en un régimen de sociedad con supuesta equidad y progreso, fuente de promesas de un candidato en aras de unas elecciones ya muy próximas. El pueblo, pues, paga sus impuestos para que la sociedad funcione.

¿Y la aplicación de la ley? Este es un rubro que da mucho de qué hablar. La ley y la justicia, una dualidad legal que regula, o debe regular, el funcionamiento de una sociedad. Entendamos por justicia como lo justo, como la equidad, como la democracia y como la igualdad. ¿Hay justicia en las sociedades? ¿A caso todo es un teatro? ¿Qué va a pasar con el ya famoso general Cienfuegos?

Como lo hemos dicho en otras columnas: los grandes de la política no van al bote. Hay una regla de oro de taparse con la misma cobija. Todo es teatro y el escenario ahí está. Pero para el ciudadano común va todo el rigor de la ley. Que no te agarren haciendo alguna necesidad en la esquina porque cumplirás tus 72 horas en la sombra. Es la ley. La ley para los pobres.

¿Qué va pasar con los que han saqueado a la nación? ¿Y con los huachicoleros de los bienes nacionales? Pues, lo que el pez en el agua: nada. Y hablando de otra cosa, supimos recientemente, que pobladores de la sierra de Coronillas, aquí en Guerrero, Tierra caliente, pidieron al ejército mexicano la no destrucción de los enervantes por aquellos lares y puede que tengan razón en su petición, pues, hay que decirlo, el campo necesita apoyo, quiero decir, no hay apoyo para el campesino aquí en México y el hambre no espera. Como dice la canción: “el hambre es canija pero más el que la aguante”, nos leemos en la próxima entrega, quédate en casa.

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