Coyuca de Benítez: presidente y Presidente

El presidente municipal de Coyuca de Benítez, Ossiel Pacheco Salas, no parece reticente, ni dudoso, cuando manifiesta ante una decena de reporteros en conferencia de prensa su desacuerdo con un proyecto del gobierno federal, con un aspecto específico de un proyecto específico del Ejército: la construcción de un cuartel de la Guardia Nacional en la comunidad de Las Lomas de su municipio, una localidad de 1350 habitantes a 3.5 kilómetros al sur (según el mapa) de la cabecera municipal.

Por lo visto, el motivo de su oposición al proyecto no tiene nada que ver con la denuncia que hizo dos días después el presidente Andrés Manuel López Obrador, quien insinuó que la gente que se opone al establecimiento de la corporación en sus comunidades lo hace porque tiene intereses que no puede confesar en público. En palabras llanas, el Presidente insinuó en su conferencia matutina del miércoles 17 de agosto que la oposición a la instalación de cuarteles de la Guardia Nacional es porque los pobladores son delincuentes o cómplices de delincuentes.

Verdad o mentira, el hecho es que la oposición de pobladores es la causa de que el gobierno federal enfrente dificultades para conseguir terrenos para establecer cuarteles de la mencionada corporación y de que su programa de construcción de cuarteles esté desfasado con retraso en relación con el transcurrir de los seis años de la administración.

Según López Obrador, hay en operación en México 241 cuarteles de la Guardia Nacional, ocho de los cuales están en Guerrero, y la meta para el final de su gobierno es de 500 cuarteles.

Si se considera que un sexenio consta de 72 meses y que ya han transcurrido 45 del que corresponde al gobierno de López Obrador, los meses que ya transcurrieron constituyen 62.5 por ciento del total. Mientras que los cuarteles en operación son 48.2 por ciento. El desfase es de 14.3 puntos porcentuales. No parece mucho, y no sería mucho si no fuera porque, dice el Presidente, el gobierno no está consiguiendo los terrenos correspondientes.

Y los últimos de esos 500 predios ha de conseguirlos meses antes de concluir el sexenio, para tener tiempo suficiente para construirlos. Es claro que el desfase es de muchos más puntos porcentuales.

Pero, por lo que se dijo en la conferencia de prensa del presidente municipal, el caso de Coyuca de Benítez no tiene que ver con alguna simpatía de la comunidad con el crimen, ni con rebelión alguna del alcalde ante el Ejecutivo federal. No.

Ossiel Pacheco está en desacuerdo con la instalación del cuartel en Las Lomas porque el Ejército pretende construirlo en un terreno deprimido, es decir un terreno bajo en comparación con el entorno. Lo dijo el alcalde en la conferencia de prensa el lunes 15 de agosto: el terreno que eligió el instituto armado se inunda. Además, a 3.5 kilómetros de la cabecera municipal, que es el centro poblacional más grande y más denso del municipio, la velocidad de su reacción no sería la óptima cuando tuviera que salir del cuartel para atender un problema en la cabecera, un problema de esos que hoy en México son cotidianos y que incluyen muchos disparos, mucho terror y mucho fuego.

Informó el alcalde que él propuso un terreno en la cabecera, que a él le consta que no se inunda con las lluvias. Pero el Ejército lo rechazó porque sus ingenieros llegaron a la conclusión de que sí se inunda.

El munícipe insinúa en público que hay corrupción (que por fuerza tiene que tocar a los militares a cargo del proyecto): “Me parece que hay gato encerrado”, dice. “Me parece que es querer hacer ahí un cuartel por un capricho de un particular”, alguien que de seguro tiene apalabrada la venta del terreno en Las Lomas con promesa de comisión  ̶mochada, le dicen̶  para el comprador. “El Ejército está priorizando intereses particulares”, concluye.

Y eso que el presidente municipal, igual que el presidente de la República, es militante de Morena.

 

Penurias financieras

El presidente municipal también informó de dificultades financieras que enfrenta su gobierno, adicionales a todas las otras dificultades ya conocidas, por un descuento de alrededor de 500 mil pesos que le hace cada quincena la Secretaría de Finanzas estatal para abonar a las indemnizaciones laborales que el ayuntamiento tiene obligación de pagar.

Al respecto, abundó que el adeudo por laudos laborales desfavorables asciende a unos 80 millones de pesos, de los cuales ya fueron descontados unos 2 millones. Y que todas las demandas de este tipo que deberá subsanar su gobierno suman unas 200.

Por supuesto, dijo que esta situación afecta a su gobierno, pero más a la población, pues implica recortar presupuestos y metas en obra pública y en apoyos sociales.

También señaló que gobiernos anteriores al suyo participaron en generar el problema, pues contrataron y despidieron personal sin considerar las consecuencias para las administraciones posteriores.

 

Problemas con la basura

El alcalde también negó que el propietario del predio donde yace el relleno sanitario municipal haya decidido negar el acceso a los camiones recolectores del ayuntamiento para descargar sus desechos porque éste no ha pagado por el servicio.

“No hay nada de eso”, dijo; explicó que el problema es que el camino de acceso al tiradero estaba en tan malas condiciones que era imposible pasar con los pesados camiones, y el acceso fue cerrado para repararlo.

Por lo demás, Ossiel Pacheco informó que en breve comenzará la construcción de un relleno sanitario nuevo; “sólo estamos esperando la autorización” correspondiente.

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