Errores comunes en la toma de decisiones y cómo evitarlos en tu PYME

Adami Corro

La toma de decisiones en una PYME es una acción que ayuda a dar seguimiento a tareas que son parte de la estructura del día a día. Tomar decisiones, ya sea para resolver un conflicto, para mejorar la productividad o algún otro tema del negocio, debiera ser fácil, pero no siempre lo es; puede ser una tarea titánica, ya que la percepción del problema en cada persona es diferente, y por supuesto las emociones juegan un papel muy importante.

Reflexionemos cómo en la toma de decisiones existen diversos factores emocionales. Una vez que comprendemos todo lo que hay atrás de ese momento de tomar una decisión, nos puede ayudar a tomar mejores decisiones en el negocio y en lo personal.

Empecemos hablando de la percepción. Todos los seres humanos vemos la realidad de acuerdo con nuestra historia, lo que hemos vivido en el pasado. Todos tenemos creencias, y por supuesto esto influye en nuestras emociones y en el contexto en el que nos encontramos. Un ejemplo: cuando vemos a uno de nuestros colaboradores distraído, podemos pensar que no tiene la capacidad para realizar la tarea; sin embargo, el colaborador puede estar pasando por un divorcio, por una enfermedad, por alguna preocupación que le impide realizar esa actividad. Este tipo de percepciones afecta nuestras decisiones y podemos llegar a causar despidos, enojos, etc.

La teoría de la atribución. Según esta teoría propuesta inicialmente por Fritz Heider en la década de 1950 y ampliada por los psicólogos Harold Kelley y Bernard Weiner, se puede llegar a creer que la forma en cómo se comporta un colaborador se debe a causas internas en lugar de externas. Esto puede llegar a causarle grandes problemas, tomando en cuenta su bajo rendimiento sin conocer a fondo las razones que lo llevan al comportamiento.

También si un empleado actúa siempre de la misma manera, se le puede juzgar duramente, y hay que analizar cuál es el origen de este comportamiento, ya que no significa que esta persona no tenga intenciones de realizar un buen trabajo.

Muchas veces se usan los atajos mentales y esto es para que nuestras decisiones sean más rápidas, aunque no signifique que sean las correctas, y hay tres características para analizar.

La primera es donde solo vemos lo que nos es de interés o lo que reafirma nuestra idea de que así son las cosas.

El segundo es el efecto halo. Por ejemplo, si nosotros percibimos que esa persona es amable y responsable, podemos asumir que es alguien que trabaja y se compromete.

El tercero, el estereotipo, en donde podemos llegar a juzgar a la persona por su edad, por su forma de vestir, su preferencia sexual, por un tatuaje, etc.  Y estos errores de pensamiento nos pueden llegar a afectar en la toma de decisiones para una contratación o promoción, evaluación de desempeño, etc.

Es por ello que se debe identificar el problema para que, una vez que lo conocemos, se busquen todas las alternativas para solucionarlo, teniendo toda la información para que podamos evaluar y tomar la mejor decisión. Si nosotros nos ponemos a analizar todos estos pasos, podríamos decidir que eso sería lo correcto, pero llevarlo a la vida real pudiera ser un poco difícil, ya que las prisas, el querer resolver todo de manera rápida, la falta de comunicación y el no darnos tiempo para hacer un análisis profundo, pueden llevarnos a tomar decisiones precipitadas.

Otro punto importante es la intuición. Podemos llegar a tomar decisiones solo por lo que nuestro instinto nos dice y solucionar el problema de la manera más rápida, pero tenemos que tomar en cuenta que esta intuición también puede estar influida por lo que sentimos en el momento o experiencias que hemos vivido con antelación. La intuición es rápida; sin embargo, no siempre es confiable. Podemos equivocarnos si solo confiamos en nuestro instinto.

Si tomamos en cuenta además de los aspectos emocionales, también es importante mencionar qué existen otros factores que dificultan la toma de decisiones, como lo es la comunicación, puesto que si nosotros no tenemos toda la información al 100% es probable que no demos una solución correcta, otro factor es la rapidez con la que vivimos en el día a día, nos sentimos con tanta presión y pensamos que no terminamos a tiempo las tareas, por querer ser rápidos no estamos realizando una decisión correcta, finalmente cuando no  tenemos una visión clara o una estrategia sobre cómo llevar nuestro negocio podemos llegar a caer en una confusión sobre quién debe tomar las decisiones y esto nos hace sentir que no somos capaces de tomar una buena decisión.

En conclusión, puedo decir que el tomar decisiones en nuestra PYME es una tarea muy difícil. A veces pensamos que tener la mejor voluntad o mucha experiencia en cierta área ayuda, pero debemos contemplar que antes  que nada tomar en cuenta mis emociones y las emociones de nuestros empleados pueden ser diferentes, sin embargo, podemos llegar a un consenso en la decisión y también ser muy consciente de que, aunque haya mucha presión por falta de tiempo o cualquier otro factor, es importante tener el contexto y toda la información del panorama; así se pueden tomar decisiones más justas, acertadas y que realmente sean lo mejor para nuestro negocio.

ADACO CAPACITACION

Directora general. Adami Corro

Psicóloga Organizacional

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