Ayotzinapa y los juegos de guerra

* Expresan estudiantes su inconformidad en torno al caso de sus compañeros  desaparecidos, violentando instalaciones militares

* Los familiares afirman estar cansados de  estos gobiernos, “son la misma porquería”, subrayan

Rafael Solano

Normalistas de Ayotzinapa embistieron instalaciones militares; lo hicieron en la 35 Zona Militar de Chilpancingo, el 27 Batallón de Infantería de Iguala y el Campo Militar Marte R. Gómez de la capital del país. Es la manera de expresar el enojo por el engaño del expresidente Andrés Manuel López Obrador y la falta de respuesta de la actual administración federal encabezada por Claudia Sheinbaum Pardo. La estrategia aparente es la del cansancio.

El gobierno tolera, como lo ha hecho desde una década atrás. No hay represión para que crean que pueden ganar. Pone la otra mejilla para que la ira se descargue. No puede resolver pero deja a los inconformes la ilusión que pueden ganar. El Quijote batallaba contra molinos de viento; los normalistas, con enemigos impasibles. El personaje de Cervantes perdió.

Fue una semana de movilizaciones violentas. El motivo es que responsabilizan al Ejército de la desaparición de los 43 normalistas hace 11 años en Iguala (aunque según las conclusiones de las investigaciones hechas, están muertos). Atacaron las instalaciones militares de la capital de Guerrero y de Iguala bajo esa lógica; también la de la capital del país. Eso fue lunes y martes.

El miércoles 25, antes de partir a realizar protestas a la capital del país, en mitin, los familiares de afirmaron estar cansados “de estos gobiernos, son la misma porquería; lo decimos claro y fuerte porque tenemos las pruebas, no es una falta de respeto, quienes no han tenido respeto por nosotros como padres en 11 años son las autoridades que no quieren darnos verdad y justicia”, según Mario César González, padre de uno de los normalistas reclamados como desaparecidos.

Previo a la marcha del jueves 26, los familiares de los 43 emitieron un comunicado en donde señalan que dos gobiernos, “hemos recorrido un camino de 11 años de dolor, de sufrimiento, de penurias, de desilusión y lo hemos llevado como una carga a cuestas en nuestra lucha . Seis padres se han ido sin obtener verdad y justicia para sus hijos. Eso nos añade más dolor y rabia. Sin embargo hay luces… esa solidaridad incondicional de todos los que caminan todavía con nosotros. Ese es el motor de lucha que nos impulsa para seguir adelante”.

Después vendría la embestida contra el Campo Militar número 1. Sheinbaum Pardo jun día después afirmó que está comprometida con la “verdad y justicia” en el caso Ayotzinapa y criticó las tres protestas violentas que se han registrado contra instalaciones militares, a las que llamó “provocación”.

“Verdad y justicia, ese es nuestro compromiso”, aseveró. Sostuvo que el gobierno que encabeza está “trabajando en ello; hay un nuevo fiscal especial; tenemos reuniones con familiares, madres y padres de los normalistas de Ayotzinapa y nuestro compromiso de poner todo lo que esté de nuestra parte para llegar a la verdad y la justicia y encontrar a los jóvenes”.

También condenó que normalistas hayan arrojado petardos hacia el interior de la 35 Zona Militar en Chilpancingo, el 27 Batallón de Infantería en Iguala y en el Campo Militar número 1, en donde impactaron un camión contra el portón de acceso y le prendieron fuego. Afirmó que “no estamos de acuerdo con acciones violentas, nunca hemos estado de acuerdo, parece más una provocación”.

Al igual que López Obrador en una protesta similar, llamó a esas manifestaciones violentas “provocación”; también afirmó que en su gobierno “no vamos a caer en la provocación evidentemente, de que se busca que haya represión, no va haber represión porque estaríamos cayendo en esa provocación, pero no estamos de acuerdo con acciones violentas”.

Hubo otras protestas hasta el sábado 27 en la capital del país; como ha sido la práctica de este y anterior gobierno, en previsión de un ataque contra la sede del gobierno federal, se blindó Palacio Nacional. Según agencias informativas, los normalistas y simpatizantes, aventando por delante a los padres y madres de los 43, embistieron algunos inmuebles y comercios durante el trayecto. No pasa nada. Para el gobierno, es más fácil pagar daños que convencer que ya no hay algo que hacer al respecto; que la investigación del gobierno de Enrique Peña Nieto y la de López Obrador arrojaron el mismo resultado: no hay desaparecidos sino fallecidos.

Los otros

Un grupo de padres de los 43 normalistas desaparecidos de Ayotzinapa, liderados por Felipe de la Cruz, protestaron en la Fiscalía General del Estado para exigir justicia por los 43 jóvenes desaparecidos y tres asesinados en Iguala.

El exvocero Felipe de la Cruz dijo que a 11 años de los hechos en Iguala, no hay ningún avance en las investigaciones, pero están convencidos de que tienen que llegar a la verdad y la justicia. Exigió justicia por Julio César Mondragón Fontes, Daniel Solís Gallardo y Julio César Ramírez Nava, normalistas que perdieron la vida en los mismos hechos del 26 de septiembre y a los que tampoco se ha hecho justicia.

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