Prueba de fuego para Evelyn Salgado; reto mayúsculo para el nuevo presidente del TSJ y del Fiscal en Guerrero

La procuración (Fiscalía) y la administración de justicia (TSJ) en el estado de Guerrero, son sin duda los talones de Aquiles en la gobernabilidad.

Nombrar un Fiscal y un presidente del Tribunal Superior de Justicia es una papa caliente, en donde brillan los intereses de grupo y de partidos políticos, no la garantía de una justicia expedita al pueblo.

Tanto en la Fiscalía como en el Tribunal, se dan el nepotismo, y los nombramientos a modo de la fuerza política imperante.

Ante ese panorama, la justicia no llega a los más pobres, a los más desprotegidos (la mayoría).

Hoy en Guerrero gobierna la 4-T, que da la esperanza de nombrar en estas dos responsabilidades a personas honestas, responsables y con calidad humana, el primer nombramiento ya se dio, el pleno del Tribunal Superior de Justicia (TSJ) eligió por mayoría de votos al magistrado Raymundo Casarrubias Vázquez, como nuevo presidente por los próximos tres años.

En sesión plenaria, los magistrados determinaron que Raymundo Casarrubias reúne los requisitos para ser el titular del Poder Judicial del 1 de diciembre de 2021 al 30 de noviembre de 2024, en sustitución de Alberto López Celis.

La votación fue contundente: 13 votos a favor, con seis en contra. El nuevo magistrado presidente ofreció una estrecha coordinación con los otros poderes: El Ejecutivo, en la figura de Evelyn Salgado Pineda y el Legislativo en el Congreso del Estado.

Por otra parte, el nombramiento del nuevo Fiscal en Guerrero, está en espera, en donde diputados se pronunciaron porque este nombramiento no sea tema de amigos y compadrazgos, que la designación del próximo titular de la Fiscalía General, garantice la justicia y termine con la impunidad en este Estado, ya lastimado por las desapariciones, asesinatos cometidos por grupos criminales.

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