AMLO insiste en defender al Ejército

* Dice que él en persona conduce la investigación del caso Ayotzinapa

* Dijo que en la investigación de los 43 estudiantes no hay ninguna acusación directa contra el general Salvador Cienfuegos Zepeda

Al mismo tiempo que la Comisión para el Acceso a la Verdad y el Esclarecimiento Histórico y el Impulso a la Justicia de las Violaciones Graves a los Derechos Humanos de 1965 a 1990 ratificó que hubo represión de militares que incluyó asesinatos y desapariciones de opositores políticos y se trabaja para identificar algunas de las víctimas encontradas, el presidente de la república reitera su defensa al Ejército e insiste en denigrar a quienes insisten en demandar castigo para los mandos y efectivos implicados en la desaparición de normalistas de Ayotzinapa el 26 de septiembre de 2014.

El jueves 12, Andrés Manuel López Obrador diría que en la investigación de la desaparición de los 43 estudiantes no hay ninguna acusación directa en contra del ex secretario de la Defensa Nacional, Salvador Cienfuegos Zepeda.

El presidente también respondió a las críticas que le hicieron por haberle otorgado un reconocimiento a Cienfuegos Zepeda en el festejo del bicentenario del Heroico Colegio Militar, del cual fue director el exsecretario de la Defensa Nacional en el sexenio de Enrique Peña Nieto.

Las críticas hacia el presidente se dieron en el contexto de la actuación de Salvador Cienfuegos en la desaparición de los 43 normalistas de Ayotzinapa, quien se impuso a la comparecencia de militares en las investigaciones que realizaba el Grupo Interdisciplinario de Expertos Independientes (GIEI), cuyos integrantes acusaron que hubo participación y colusión de mandos y soldados con el crimen organizado en Iguala.

“Hay mucha desinformación y hay mala fe… del bloque conservador enarbolando la bandera de la defensa de los derechos humanos… se han politizado estos asuntos y los manipula el conservadurismo; hay voluntad de esclarecer todo, de no ocultar absolutamente nada, de hacer todo transparente y me consta que han entregado todo lo que tiene la Secretaría de la Defensa. En el fondo, es decir lo mismo, que están ocultando información”.

Ante reporteros que acuden a la conferencia de prensa mañanera, López Obrador dijo de la desaparición de los 43 normalistas en Iguala, que “en la investigación no hay nada en donde se acuse de manera directa al general Cienfuegos (por el caso) de Ayotzinapa; para que también quede claro”.

Agregaría que “la inconformidad en el fondo es porque intervenimos ante una actuación que consideramos violatoria de nuestra soberanía por parte de la DEA y se demostró que le fabricaron delitos el secretario de la Defensa del gobierno anterior; independientemente de eso, pudimos constatar que fue una venganza y que no había elementos. Los de la DEA, sus representantes, se quedaron muy enojados y quisieran tener un Ejército en México debilitado, sentado en el banquillo de los acusados, para que ellos puedan hacer y deshacer en México como se los permitía (Felipe) Calderón”.

Y como para que no siguieran preguntando por el caso Ayotzinapa, aseguró que él, sin ser investigador, “personalmente estoy conduciendo ya la investigación; yo la estoy dirigiendo y nos estamos reuniendo periódicamente todo el gabinete de seguridad para ir a fondo; ya se ha avanzado, nada más para que se tenga una idea, no hay en el mundo un caso en donde por esta terrible e injusta desaparición de los jóvenes se tenga en la cárcel a dos generales, a miembros del Ejército, al Procurador anterior”.

Durante la semana antepasada y ante preguntas similares de reporteros sobre las acusaciones contra militares por la desaparición de normalistas, López Obrador recomendó a los familiares de los normalistas dialogar, pero sin intermediación de los abogados que llevan el caso desde hace nueve años; también descalificó a los integrantes del GIEI, de quienes dijo, nada investigaron.

En busca de víctimas

En vísperas de que el presidente de la república defendiera al exsecretario de la Defensa Nacional, la Comisión para el Acceso a la Verdad y el Esclarecimiento Histórico y el Impulso a la Justicia de las Violaciones Graves a los Derechos Humanos de 1965 a 1990, reveló que Guerrero es el estado con mayor número de víctimas registradas durante la guerra sucia.

El presidente de esa comisión, quien no pudo resolver las desapariciones de normalistas, es Alejandro Encinas Rodríguez. Uno de sus integrantes, Carlos Pérez Ricart, fue quien informó que se ha realizado un trabajo de campo en 21 entidades y se están realizando gestiones para que se abran los archivos de las Fiscalías Estatales de Guerrero, Baja California, Ciudad de México, Michoacán, Morelos, Oaxaca, Puebla y Sinaloa; además del Centro Nacional de Inteligencia, la dirección general de Policía y Tránsito del Distrito Federal, Asuntos Religiosos de la Secretaría de Gobernación y del Estado Mayor Presidencial,

Otro integrante de esa comisión, David de Jesús Fernández Dávalos, explicó que entregaron un informe llamado “Las Formas del Silencio”, en donde se refieren a la negativa del Ejército de abrir plenamente sus archivos. Ahí se reportan “una serie de hechos que podrían ser constitutivos de delitos en la obstrucción de la consulta de los archivos, en la manipulación, destrucción, mutilación u ocultamiento”.

Resaltó que había “una colaboración pasiva del Ejército y ahora hay una política de obstrucción de investigación en la medida que hemos ido avanzando en nuestras investigaciones; la Sedena está desobedeciendo la instrucción presidencial y obstaculizando el trabajo, ante este panorama el mecanismo ha decidido retirar formalmente a su equipo de investigadores que mantuvo su presencia hasta fines de septiembre, mientras no se modifiquen esas actitudes”.

La presidenta de la Comisión Ejecutiva de Atención a Víctimas (CEAV), Marta Yuriria Rodríguez informó que hay 2 mil 318 víctimas del periodo de contrainsurgencia. En Guerrero, serían más de 800 personas; “la mayor parte de las víctimas son indirectas, la de mayor incidencia de víctimas se encuentran en Guerrero, seguido de Sinaloa, Jalisco, Ciudad de México y Chiapas”.

Ese mismo miércoles 11, se informó que la Comisión Nacional de Búsqueda (CNB) está analizando la posibilidad de que un buque oceanográfico con eco sondas pueda realizar tareas de localización de restos o indicios de personas que presuntamente habrían sido lanzadas al mar en los llamados “vuelos de la muerte” desde la base aérea de Santa Lucia, en Acapulco durante el combate a la guerrilla.

Javier Yanquelevich, director de Operaciones de Búsqueda de la CNB, explicó que parte de la tarea que están realizando para localizar a personas desaparecidas en la década de 1970 en el país, se centra en Guerrero y en los llamados “vuelos de la muerte”.

Según versiones de víctimas de esa guerra de contrainsurgencia, desde la base aérea de Santa Lucia, en Acapulco un número indeterminado de personas fueron subidas en aviones que partían desde esas instalaciones militares y los lanzaban en pleno vuelo hacia el mar.

Javier Yanquelevich, explicó que la CNB con apoyo del Centro Geo que es un centro público de investigación, se realizan “los cálculos de la distancia máxima a la que un avión tipo Araba podría haber volado desde la base aérea militar Pie de la Cuesta en Acapulco para lanzar al océano a las personas que estamos buscando”.

En contexto, se informó también que Encinas Rodríguez dijo que en los exámenes de ADN a las osamentas encontradas en fosas clandestinas en la Sierra de Ajuchitlán del Progreso a inicios de septiembre pasado se están realizando un análisis forense en conjunto o “espejo” entre la Fiscalía General de Guerrero con los Servicios Forenses de la Ciudad de México.

Se trata de los restos de siete personas que fueron asesinadas por elementos del Ejército, durante la llamada guerra sucia, indicó Encinas Rodríguez. El 4 de septiembre encontraron dos fosas clandestinas en el área de Los Espadines; en una fosa encontraron a Gervasio Bernardino Durán y Eduviges Ovillaga Ortiz; en una segunda fosa, Francisco Rojas Nazario, Pablo Rojas Terán y Bartolo Rojas Nazario. En otra jornada de exhumación en Las Desdichas encontraron una tercera fosa con los restos de Apolonio Hernández Bernardino y José Isabel Rojas Bernardino.

Javier Yanquelevich dio cuenta de esas “excavaciones recientes en Guerrero, se recuperaron las osamentas de siete víctimas de ejecución extrajudicial por parte de elementos de la Secretaría de la Defensa Nacional (Sedena) a fines de los años 60 y principios de los años 70”.

Al respecto, Alejandro Encinas dijo que se trata de “un hallazgo importante a partir de testimonios de personas del estado de Guerrero en Ajuchitlán del Progreso, donde ha habido 7 hallazgos”.

Detalló que existe coordinación con la Fiscalía del Estado de Guerrero y se está “haciendo un trabajo espejo con los Servicios Forenses de la Fiscalía de la Ciudad de México pronto tendremos los resultados de identificación genética que por los avances que tenemos dan cuenta de la probabilidad, la presunción de que se trata de un grupo familiar que fue encontrado en este municipio del estado”.

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