Estado vs. Municipio: uno de los dos miente… o los dos

 

Con motivo del desperfecto que una fuga de agua entubada ocasionó en la carretera Escénica de Acapulco el pasado miércoles 21 de junio ‒que generó un trastorno de tránsito, pues obligó a cerrar un sentido de la vialidad‒, los gobiernos estatal y municipal, enzarzados en una guerra de baja intensidad desde hace mucho tiempo, dieron al público otra muestra de lo que son capaces de hacer para escalar su pleito.

Cada uno redactó su propio boletín, en el que uno atribuye la reparación a la Comisión de Agua Potable y Alcantarillado del Municipio de Acapulco (Capama), y el otro, a la Comisión de Agua Potable, Alcantarillado y Saneamiento del Estado de Guerrero (Capaseg), y al final de la jornada el director del organismo estatal, Facundo Gastélum Félix, concedió entrevistas a medios.

Ambos boletines y el funcionario atribuyen a su gobierno la reparación del desperfecto y lo hacen de manera excluyente, es decir que la Capaseg no pinta en el boletín de Capama, y la Capama no pinta en el boletín de Capaseg, ni en las declaraciones del director de ésta.

Así, puede decirse que uno de los dos miente. Esta guerra soterrada entre ambos ámbitos de gobierno ‒es decir entre dos grupos políticos enfrentados bajo la mesa‒ los ha llevado ahora hasta el extremo de mentir, si no los dos, al menos uno.

De la presencia del director de la Capaseg, Facundo Gastélum Félix, dan cuenta los registros de las televisoras locales que lo entrevistaron y hay fotografías. Mención aparte merece la conveniente coincidencia de televisoras y funcionario, que estuvieron en el mismo lugar a la misma hora, para hacer posible la entrevista. Así que de la presencia nocturna de Gastélum no hay duda.

¿Y de la Capama?

Testigos y otras personas bien informadas aseguran que en la primera fase del trabajo de reparación estuvieron los obreros del organismo municipal, que se fueron de ahí cuando llegaron los del organismo estatal, más tarde. Y que los de Capama hicieron el trabajo sustancial: cavaron hasta despejar el tubo y lo cambiaron.

Pero eso es, palabras más, palabras menos, lo que asegura el boletín de Capaseg: que sus trabajadores repusieron “un carrete de 2.5 metros de hierro dúctil, con dos juntas mecánicas, para conectar la línea hidráulica”.

En definitiva, uno de los dos miente. Tan fácil sería que el boletín de la Capama informara que, después de que sus trabajadores repusieron el tramo dañado del tubo de 16 pulgadas, llegó la brigada de Capaseg a completar el trabajo. Tan fácil sería que el boletín de Capaseg informara lo mismo. Pero las cosas en el mundo real no funcionan necesariamente con lógica formal.

No es muy fácil dilucidar a quién beneficia esta guerrita de boletines entre ambos gobiernos, si al gobierno del estado o al gobierno del municipio, ni por qué. Pero sí es sencillo decir a quién perjudica: al público usuario, que es el que se quedó sin agua a causa del desperfecto, durante su reparación y durante el rellenado posterior de la tubería, y que, encima de ello tuvo que sacar sus propias conclusiones de los boletines desinformativos que equipos de redactores de preparación dudosa le endilgaron.

Ahora que, si se trata de una competencia de mentiras entre ambos gobiernos, tal vez el de Abelina López Rodríguez lleve al final las de perder, porque hasta para mentir hay que tener talento.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *