Acepta TEE intervenir en la UAGro

* Quebranto a la normatividad que no se haya dado elección de rector en 2021, la prórroga de rector interino y convocar a comicios este año, el sustento

Los opositores a Javier Saldaña Almazán consiguieron que el Tribunal Electoral del Estado intervenga para anular la contienda, donde éste fue electo por tercera ocasión como rector de la Universidad Autónoma de Guerrero. Se trata del Juicio Electoral Ciudadano con el expediente 033/2023, interpuesto porque se alteró la normalidad democrática en la institución.

¿El motivo? La normalidad democrática no se puede alterar; ésta se quebrantó porque no hubo una elección extraordinaria para concluir el periodo 2021-2025 con un rector sustituto como lo establece la normatividad interna en caso de que un rector no llegue ni al segundo año de gestión. Pero no pasó así: con el argumento que la pandemia de Covid-19 estaba en pleno apogeo, no hubo elecciones y se designó como rector interino a Jorge Alfredo Romero Olea, el cual debió estar solamente seis meses, lapso en que debió a convocar a comicios para elegir al rector que se encargaría de concluir el periodo, pero de nuevo al margen de la normatividad, prorrogaron el periodo de seis meses a tres años del actual rector.

La normalidad democrática, en esta lógica, se quebrantó en 2021 y se vuelve a quebrantar porque el periodo que debió iniciar ese año y concluir en 2025, termina dos años antes sin que se haya elegido rector; peor aún el periodo que inicia, según el calendario establecido, a fines de septiembre próximo, concluiría a fines de 2027.

Los opositores a Saldaña Almazán están contentos y confiados en obtener la anulación del proceso electoral en donde solo éste contendió porque en la anterior impugnación, simple y sencillamente desecharon la demanda, argumentando que no podían intervenir debido a que respetan la autonomía universitaria;; por su parte, los seguidores del tres veces rector reaccionaron con enojo al aviso de la intervención del Tribunal Electoral del Estado y esgrimiendo que se intenta atentar contra la autonomía universitaria, marcharon y lanzaron consignas de la época en que los universitarios amagaban con salir de las aulas para integrarse a la guerrilla. “No despierten al Guerrero bronco”, dijo algún espontáneo líder. La frase, paradójicamente, proviene del ideólogo priísta Jesús Reyes Heroles. Ese que cuando fue secretario de Educación Pública quitó el subsidio a la universidad de Guerrero, a inicios de la década de 1980, con el argumento que los universitarios se la pasaban protestando en lugar de estar en las escuelas.

¿Qué es la autonomía? Según la definición de Jorge Carpizo Macgregor, abogado exrector de la prestigiada UNAM, es la  “facultad que tienen las universidades para autogobernarse, para determinar sus planes y programas dentro de los principios de libertad de cátedra e investigación y para administrar libremente su patrimonio”. Esto es, que la autonomía universitaria no está representada por una persona; tampoco se trata de un impedimento, un muro abstracto impenetrable, un reino al que nadie que no sea universitario puede ingresar, un país con leyes propias.

 

Cuatro años que son dos

 

El documento presentado ante el TEE en forma de demanda ciudadana es similar al de la impugnación interpuesta ante la comisión electoral universitaria; debía presentarse ahí primero porque el procedimiento así lo indica: antes de acudir a una segunda instancia, acudir con la primera. La comisión electoral prácticamente respondió con el acta que le da el triunfo a Saldaña Almazán y por ello, de inmediato acudieron ante el organismo electoral los candidatos a los que no se permitió participar en la contienda, Silvia Alemán Mundo y Jorge Luis Uriótegui Train; el pasado jueves 15 informó que aceptó la demanda y habrá una respuesta antes de septiembre.

El alegato es que la convocatoria a elección de rector emitida el pasado 21 de marzo es ilegal porque el periodo a cubrir es para cuatro años pero no hubo elección en 2021 sino que se designó a un rector interino ese año; ese rector debió convocar a la elección extraordinaria de rector que concluyera el periodo establecido, según el artículo 31 de la Ley Orgánica; por ello, la convocatoria de marzo pasado debió ser para un rector que concluyera dicho periodo. Es decir, para estar en el cargo hasta septiembre de 2025.

Según el artículo de la Ley Orgánica mencionado, el periodo vigente debe concluir en septiembre de 2025 y la próxima convocatoria a elegir a la máxima autoridad universitaria debe ser esa fecha, para que no se rompa la normalidad democrática establecida; que el rector dure cuatro años en su encargo.

En el alegato, se pide al Tribunal Electoral del Estado que intervenga porque debe ser garantista de la democracia en Guerrero y está obligado a impedir que se viole el Estado de Derecho, específicamente el artículo 31 de la Ley Orgánica de la universidad, así como los artículos 14, 16 y 17 de la Constitución “que tutelan derechos humanos y fundamentales como la legalidad y el debido proceso, que implica que todo acto de autoridad debe fundarse y motivarse en la ley”.

Por todo lo anterior, se pide anular el proceso electoral en que resultó ganador Saldaña Almazán “para efecto que se emita una convocatoria extraordinaria que permita elegir a un rector sustituto que concluya la gestión hasta septiembre de 2025, año en que se recuperaría la plena legalidad”.

Al dar a conocer en conferencia de prensa que el TEE interviene en el conflicto universitario, el exdiputado federal morenista Rubén Cayetano García (contra quien lanzaron consignas los participantes en la marcha para defender el triunfo de Saldaña Almazán) dijo que una camarilla, la oligarquía universitaria, “no puede ni debe hacer y deshacer lo que le venga en gana con las leyes para satisfacer caprichos personales e insanos intereses de grupos, porque la universidad es pública, del pueblo”.

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