Injusticia laboral en la 4T

* Cuando los trabajadores supernumerarios, no tienen derecho siquiera a protestar

* El Congreso local, un claro ejemplo de la condición en que trabaja esta categoría

La protesta de empleados supernumerarios del Congreso local sacó a flote la condición de trabajadores de segunda clase que tiene gran porcentaje de burócratas que laboran en oficinas y dependencias de los tres poderes públicos de Guerrero.

¿Qué es un empleado supernumerario? Aquel que fue contratado como trabajador de confianza por algún diputado en el caso del poder legislativo; en el ámbito del Ejecutivo, la contratación es de parte de los funcionarios que llegan en cada inicio de periodo municipal o estatal. Parecido a como se da en el poder judicial y con similar particularidad de carecer de prestaciones de los que gozan los burócratas sindicalizados. Incluso, no tienen ni siquiera el derecho a protestar.

El dirigente del sindicato de empleados supernumerarios del Congreso, Fernando Martínez Román, acusa que sufrieron represalias por el simple hecho de exigir que no les dieran trato de trabajadores de segunda clase. También pidió la intervención de la gobernadora Evelyn Salgado Pineda para que no violen los derechos humanos y laborales de los empleados del poder legislativo, lugar donde paradójicamente, se han aprobado reformas a favor de los derechos de indígenas, afromexicanos y personas de la diversidad sexual.

El dirigente agregó que nueve de 22 diputados que integran la fracción de Morena suscribieron un documento en donde muestran su respaldo a la lucha que emprendieron desde inicios del pasado mes de febrero, entre los que se encuentran Antonio Helguera Jiménez y Alfredo Sánchez Esquivel, expresidentes de la Junta de Coordinación Política; sin embargo, dijo, emplaza a las otras fracciones a que den su postura porque el silencio abona a la represión.

Discriminados y ninguneados

Van dos paros laborales de los trabajadores supernumerarios; el primero fue del 8 al 14 de febrero y lo concluyeron porque de la presidenta Yoloczin Domínguez Serna vino el compromiso verbal de atender las demandas gremiales sin represalias de ningún tipo. No fue así y tras la retención de salario a Ramón Núñez Campos vino la segunda suspensión de labores, que terminó tras la promesa de intermediación del senador Félix Salgado Macedonio, que tampoco sirvió para resolver el problema a pesar de que la actual lideresa del Congreso milita en el grupo político del senador.

Martínez Román aseguró que la lucha por obtener los mismos derechos y prestaciones de los trabajadores sindicalizados inició desde que arrancó la presente legislatura y fue hasta la segunda demanda de platicar con quien dirige el Congreso que hubo mesa de negociaciones. La principal demanda, que no hubiera discriminación respecto a los trabajadores sindicalizados, ya que a estos sí los convocaron a discutir los temas de la dotación de paquetes de útiles escolares, guarderías y becas. No hubo ningún ofrecimiento. Por eso se dio el primer paro de labores. El segundo fue para protestar contra la represalias como retener el salario del chófer Ramón y posteriormente fue el dirigente y la secretaria de admisión, Alondra Hernández los afectados. Hasta de sus áreas los movieron.

Pero no están despedidos. Pueden seguir laborando los tres trabajadores pero no pueden cobrar. Al terminar marzo tendrán cuatro quincenas así.

El dirigente abundó que no están actuando al margen de la ley porque una reforma en materia laboral aprobada a instancias de este gobierno federal de Morena hace poco, posibilita a cualquier trabajador o grupo de trabajadores a mconformar un sindicato; ahí también se establece que pasados seis meses de trabajo se adquieren todas las prestaciones y derechos vigentes. Esa reforma es letra muerta en Guerrero a pesar que el presidente de la República dijo que en México no puede haber trabajadores de primera y segunda.

Para el dirigente, las anomalías en el terreno laboral vienen de décadas atrás, ya que los trabajadores supernumerario tienen derecho a pedir plaza de base tras un trienio pero en el poder legislativo hay un empleado que no puede obtener esa plaza base a pesar de tener 25 años laborando. Claro que también hay trabajadores a los que se otorgó la plaza con los mínimos requisitos.

Recalcó que no quieren trato especial, solo los mismos derechos que tienen los agremiados al sindicato oficial desde hace varias décadas; otra paradoja porque el sindicato que él dirige, sus miembros, simpatizan con Morena y consideraron que con la presencia mayoritaria de diputados de ese partido, mejoraría la situación para los trabajadores con menos prestaciones pero no fue como esperaban.

Agradeció a los diputados de Morena que los apoyan; sobre todo, porque asientan en el escrito respectivo que reprimir a los trabajadores no está entre los principios de la Cuarta Transformación (4T). Y a los diputados que no son de Morena que los ayuden a resolver la indefinición laboral en la que viven, ya que tienen familias que sostener; les ayudan otros empleados del Congreso y están haciendo rifas para tener dinero para comprar comida.

En este contexto, remató, están peor los trabajadores que cuando gobernaba el PRI porque antes no se violaban derechos humanos y laborales. Piden que intervenga la gobernadora para frenar los abusos y arbitrariedades.

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